llegar a buen puerto

¡Feliz CumpleBicho!

 

¿Os acordáis de esa primera entrada en la que nos preguntábamos “y ahora qué? Llenas de dudas, empezábamos un proyecto que no sabíamos si llegaría a buen puerto.

Pues bien, ¡ha pasado un año! Ahora podemos decirlo bien fuerte: Sí, El Bicho ha llegado a buen puerto.

Para celebrar este primer aniversario, queremos inaugurar una nueva sección en nuestra web. Queremos mostrar el que siempre ha sido nuestro objetivo número uno: Que leáis El Bicho y que lo disfrutéis.

Esta sección se irá llenando poco a poco de fotografías que nos han mandado nuestros lectores. Éste es nuestro pequeño homenaje a todas esas personas que nos han acompañado en algún momento u otro en esta aventura que ha sido, y sigue siendo, una experiencia maravillosa.

Nos gustaría dejar constancia de todas y cada una de las personas a las que ha llegado el libro, ¡así que estaremos encantadas de recibir más fotos!

Nos las podéis mandar a cuentoelbicho@gmail.com

 

llegar a buen puerto

Book Trailer El Bicho

El Bicho en movimiento

Como los buenos turrones y los hijos valientes, El Bicho vuelve a casa por Navidad, y nosotras volvemos a nuestro querido blog. Y lo hacemos en un formato completamente nuevo: ¡En vídeo!

Una de las tareas de las que casi no hemos hablado es la de la publicidad. No os vamos a engañar: Es una tarea difícil. Llegar a amigos y conocidos es relativamente fácil. Pero, ¿cómo se consigue llegar a un círculo más amplio? ¿Se puede confiar sólo en el boca a boca, o hay que tomar una actitud proactiva?

Nosotras hemos decidido dar un empujoncito a esta tarea. Se acerca Navidad y nos encantaría que todos nuestros Bichos encontrarán una estantería confortable donde pasar el invierno.

Sin duda, estamos en la era donde los medios visuales son la vía más rápida hacia el gran público. Por esto, y porque nos hacía mucha ilusión, nuestra ilustradora Patricia se ha currado un book trailer que nos ha dejado sin palabras. Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotras, y sobretodo, ¡que lo difundáis al máximo!

El Bicho en la libreria abracadabra

balance y vacaciones

Pasamos balance y nos vamos de vacaciones

 

Verano es casi casi igual que año nuevo: Época de fin de etapas, de descanso y de reencuentros. Es época de pasar balance y repasar el camino hecho.

El Bicho y sus autoras nos vamos de vacaciones. Queremos descansar y dar un poco de aire al proyecto, para que pase lo que tenga que pasar, y que ya no depende de nosotras (por ejemplo, que El Bicho se convierta en la lectura del verano, jeje!). Pero antes queremos compartir con vosotros nuestro balance de lo que ha sido este año.

Aunque esta aventura empezó hace más de dos años, puede decirse que no fue hasta el 30 de julio de 2015 que se convirtió en un proyecto “serio”. Ese día El Bicho fue dado a conocer a las autoridades pertinentes y nuestro trabajo dejó de ser el de “crear” para pasar a ser el de “buscar”.

Hemos aprendido bastantes cosas por el camino.

La primera es que el trabajo duro tiene que ir acompañado de un poco de suerte. A día de hoy, ninguna editorial a la que enviamos el Bicho nos ha contestado más que para decirnos que recibiremos una respuesta final “en un plazo de 6 meses a 300 años”. Hemos tenido una potra impresionante de cruzarnos con los chicos de Editorial Próxima en el momento oportuno.

Hemos tenido mucha suerte, sí. Y además, nunca hemos dejado de buscarla. Ésta es la segunda cosa que hemos aprendido: Hay que moverse. Una no se puede sentar sobre el camino marcado y esperar a que las cosas se cumplan. A veces funciona, caen regalos del cielo. Pero si nos hubiéramos limitado a mandar mails a las editoriales, ahora mismo estaríamos frustradas y sin libro. Muchas veces la suerte se esconde en opciones dudosas, en caminos alternativos. Una vez se ha pasado por la carretera principal, hay que andar por las secundarias a ver si es ahí donde está lo que buscas.

Y al final, lo que hemos encontrado es más de lo que teníamos planeado. Nos hemos topado con una editorial que tiene un respeto casi religioso por la obra hecha. A parte de algunos detallitos, no nos han tocado ni una coma, ni un matiz de color. El Bicho es exactamente tal y como nosotras hemos querido que sea. Además, hemos tenido la oportunidad de ver los entresijos de un proyecto editorial. Hemos participado en la toma de decisiones en temas en que normalmente las autoras no tienen ni voz ni voto: El grosor del papel, dónde poner el logo de la editorial para que quede estético, qué imprenta nos gusta más… Ésta es la tercera cosa aprendida: Cómo se publica un libro. Casi nada, ¿eh?

El hecho de participar en la edición, publicación y difusión del libro han supuesto una buena dosis de trabajo y de estrés. Ésta es la cuarta cosa que hemos aprendido: Si antes decíamos que el trabajo duro no sirve de nada sin suerte, ahora decimos que la suerte tampoco sirve de nada sin trabajo duro. Sacar un proyecto adelante es un proceso cansado y requiere mucha energía. Pero un cursillo acelerado como éste bien vale unas cuantas noches en vela, ¿no creéis?

La última cosa que hemos aprendido es un tópico (ahora es el momento en que suenan los violines), y es que todo es mejor en buena compañía. Es tremendamente difícil trabajar en equipo, y todavía más difícil encontrar gente con la que sea fácil comunicarse incluso cuando no se está de acuerdo. El núcleo duro de El Bicho (Editorial Próxima y nosotras) es un lujazo de equipo, y también ha sido un privilegio trabajar con todos los participantes y satélites . Algunos de ellos han sido cruciales en el desarrollo del libro. Hemos sacado un buen trabajo, y encima nos lo han puesto fácil. Somos conscientes de lo afortunadas que somos.

 

vacaciones el bichoComo decíamos al principio, el verano es casi casi como año nuevo. Terminamos éste con unas ganas locas de tirarnos en una tumbona, respirar hondo, y sorber de una copa con una sombrillita. Pero miramos atrás y, la verdad, quizás es la suerte del principiante, pero pensamos que esto de sacar un libro no se nos ha dado nada mal 😉

Gracias a todos por acompañarnos en este camino.

¡Nos vemos pronto con más novedades y noticias!

las criticas

No tenemos abuela

 

… ni tampoco mucha experiencia con esto de las críticas, la verdad. Especialmente con las malas.

No es por alardear, pero casi todas las críticas que nos han llegado de El Bicho son tan buenas que nos sacan los colores. No creemos que tenga nada que ver con el hecho de que casi todas estas críticas vienen de madres, padres, amigos y parientes.

Bromas a parte, aunque el feedback que hemos recibido es mayoritariamente bueno, sí hemos recibido críticas de todos los tipos.

Éste es un tema que teníamos hablado desde el principio: Publicar significa exponerse a la opinión (e incluso a la crueldad) de lectores y “opinadores”. Teníamos pensadas de antemano las formas más adecuadas e inteligentes de reaccionar ante una crítica… pero la verdad es que a la hora de la verdad lo que se activa primero no es lo que has decidido racionalmente, sino algo mucho más primario.

Todos sabemos (y si hay alguien que no, puede consultarlo en este blog ) que hay tres tipos de críticas “oficiales”. Así es como reaccionamos nosotras a ellas, y a unas cuantas más de nuestra cosecha, antes de que se activara nuestra decisión racional:

 

A.      Crítica de abuela: “Todavía no me he mirado el libro, pero es maravilloso”.

 

Significa que esa persona no sólo no se ha mirado el libro, sino que tampoco tiene ninguna intención de hacerlo.
Éstos comentarios suelen venir de gente que nos quiere mucho, muchísimo. Son de nuestro club de fans por el simple hecho de que existimos. A su entender, lo hacemos todo bien y no les hace ninguna falta comprobarlo.

 

Reacción: Ternura y amor infinitos e incontrolables.

 

B.      Crítica positiva: “Este libro me flipa, no puedo parar de mirarlo y releerlo”.

 

Nada mejor para el ego que unos cuantos piropos. Cuando alguien se ha leído el libro y se deshace en halagos sobre el texto, las ilustraciones, la edición, los detallitos… se nos hincha el alma. Este tipo de críticas son especialmente mágicas cuando vienen de alguien “del gremio”, que ha visto miles de libros y que ha perdido el miedo a dar su opinión experta en temas “librísticos”.

 

Reacción: Nos sonrojamos al máximo y nos convertimos en bombillas sonrientes.

 

C.      Crítica constructiva: “Está muy bien el libro, pero…”

 

Las críticas constructivas sirven para mejorar. Señalan todas esas cosas que no han salido del todo bien, sin perder la perspectiva de que, en general, el trabajo está bien hecho. Hemos recibido comentarios  de todo tipo. Algunos han sido bastante recurrentes, y hemos tomado buena nota de ellos para la próxima.

 

Reacción: La palabra “pero” tiene un curioso doble efecto. Nos eriza los pelos de la espalda cual lobas a la defensiva. Gruñimos y enseñamos los dientes. Pero también nos genera una incontrolable curiosidad por saber qué vendrá después. Con la práctica hemos ido viendo que después suelen venir comentarios bastante razonables, así que ahora ya no se nos eriza tanto el pelo.

 

D.      Crítica neutra: “Pse… está bien”

 

Esté tipo de crítica demuestra, a nuestro entender, falta de interés. Nunca nadie ha conseguido motivar a todos los públicos, y nosotras tampoco lo hemos pretendido. Es totalmente legítimo que El Bicho no te cause ni frío ni calor, pero…

 

Reacción: … Pero si no te causa algún efecto es que no lo has entendido bien. Léelo otra vez, fíjate en las ilustraciones. Es una obra maestra. Ataque de orgullo de las autoras.

 

E.       Crítica destructiva: “Este libro es una mierda y está todo mal”.

 

Hay muchos motivos que llevan a alguien a destrozar verbalmente el trabajo de otra persona, pero en general, la única intención es precisamente esa: Destrozar. Las críticas destructivas son malvadas. Puede que lleven razón en lo que dicen, pero su falta de balance desvirtúa lo que podría ser material de reflexión y mejora.

 

Reacción: ¿Sabéis esas escenas en las que el Coyote acaba aplastado debajo de una roca, un piano o un yunque? Eso es exactamente lo que nos pasa por la cabeza.

 

Por el momento, la mayoría de comentarios han venido acompañados de nombre y apellidos. Y como dice Julián, nuestro editor, “la gente se suelta más cuando puede conservar el anonimato”. Así que las críticas de verdad vendrán dentro de un tiempo, gracias a un cuestionario que están preparando los chicos de Editorial Próxima. ¡Estamos ansiosas por ver los resultados!

 

las criticas

sembrar el camino

Y ahora qué? Parte 2: Volver a la vida normal

Igual que en los cuentos de hadas, los sueños que tenemos en la cabeza tienen un final. No existe un “vivieron felices y comieron perdices”, o por lo menos no existe sólo eso. Quizás sí fueron felices y acabaron con todas las perdices del planeta, pero además les pasaron otras muchas cosas que no estaban planificadas, pensadas ni soñadas.

Después de llegar a una meta, la vida sigue.

Después de los días mágicos de las presentaciones y de Sant Jordi, nos dimos cuenta de que ese era el final de nuestro camino soñado. A partir de ahí, empezó la vida “post-“, con sus cosas buenas y sus cosas malas, a las que incluso hemos puesto título:

 

 Volver a poner los pies en el suelo

 

Por un lado, se hace difícil volver a la rutina diaria y a los quehaceres “normales”, especialmente si se tiene un trabajo que no es especialmente apasionante, como es nuestro caso. Todo lo que sube baja, y después de tantos días de subidón fue inevitable el bajón. Es normal que caminar parezca anodino y aburrido después de haber estado volando unos días.

 

 Que nos quiten lo bailao

 

Por otro lado, la vuelta a la rutina hizo que nos diéramos cuenta de que algo había cambiado. Hemos hecho algo. Algo que para nosotras es enorme. Como decíamos en la entrada “cuando todo empieza a ser real”, hemos cumplido un sueño. Y este calorcito en el alma no nos lo va a quitar nadie, jamás de los jamases.

 

 La historia no acaba aquí

 

Pasada la frontera, nos dimos cuenta de que hay cielo más allá. Hay muchas cosas que hablar con los chicos de Editorial Próxima (ya visteis en nuestra entrada anterior lo mal que nos lo pasamos cuando nos reunimos), hay muchos libros que mover todavía. Hay que repartir ganancias (¡bien!), visitar librerías, organizar charlas y presentaciones fuera de Barcelona… Queda mucho trabajo que hacer, esta vez a un ritmo pausado y asequible.

 

En Sant Jordi no termina nada. Quién sabe, al fin y al cabo es primavera, una buena época para plantar semillas y empezar a soñar futuros proyectos…
sembrar el camino

 

presentaciones el bicho

Baños de masas: Día de Sant Jordi y presentaciones

 

 

presentaciones el bicho

 

Las semanas que precedieron el día de Sant Jordi estuvieron completamente sumergidas en el efecto sustigusti. ¿Sabéis lo que es eso?

Dicen que ésta palabra se la inventó Dani Rovira, aunque nosotras no nos lo acabamos de creer. En todo caso, es un término totalmente necesario en nuestro idioma, y define esa sensación de miedo e ilusión simultáneos que sólo se da en grandes ocasiones.

Presentar un libro (o cualquier cosa, en realidad) no sólo supone exponer la obra al público. También implica exponernos a nosotras mismas, las artistas, que llevábamos dos años trabajando en la sombra. De repente te dicen que tienes que enfrentarte al gran público (aunque esté formado mayoritariamente por amigos y familiares). Que vas a tener que hablar ahí en medio, mientras todos te miran. Y no sólo eso, sino que a partir de entonces, todos tus seres queridos van a tener un ejemplar de El Bicho y van a poder opinar al respecto. Te van a decir lo que piensan de verdad – ya hablaremos de las críticas más adelante. Evidentemente, te pones como un flan.

 

…Pero por otro lado, todos esos años en la sombra, ¿no son precisamente para esto? Éste es el momento culminante del proceso. Está todo hecho, y sólo queda disfrutar. Disfrutar del momento, disfrutar de todos nuestros seres queridos, nunca pasa que se juntan todos en un mismo lugar y la sensación es maravillosa. Disfrutar del gran equipo que formamos. Disfrutar de la sensación de ver unas manos extrañas pasando las páginas de nuestro Bicho.

 

En las presentaciones nos dimos un baño de masas. Ahora entendemos por qué dicen que engancha. Podéis ver cómo fueron las veladas aquí y aquí.

 

Tuvimos la oportunidad y el privilegio de vivir Sant Jordi desde dentro (¡y la gran suerte de que este año cayera en sábado!). Fue un día de sol, de autógrafos que nos hicieron sentir famosas, de gente interesante y sobretodo, de compartir la experiencia con unos libreros maravillosos. Queremos aprovechar la ocasión para agradecer a la gente de Sons of Gutenberg y a Jojos Llibres su magnífica acogida y lo agustito que nos hicieron sentir.

 

Podéis ver unas cuantas fotos de lo que fue Sant Jordi aquí mismo  y en nuestra página de facebook.

Y recordad: Si una cosa os da sustigusti, hacedlo. Sin ninguna duda.

El bicho en Sant Jordi

el bicho sant jordi jojollibres

el bicho sant jordi 2016

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

caracolillos distribuidores

De caracoles y accidentes: Distribución casera


caracolillos distribuidores
El mundo está lleno de procesos ocultos que se dan por sentado: ¿Cómo se magnetizan las bandas magnéticas? ¿Quién rellena las aceitunas? ¿Cómo se fabrican las canicas?…
… ¿Cómo llegan los libros a las librerías?
 
Casi dan ganas de decir que llegan por arte de magia. Se oye un “¡puf!” sordo, y los libros aparecen en medio de una nube de purpurina.
 
Pero lo cierto es que existe un inmenso mundo de empresas distribuidoras y re-distribuidoras que se encargan de mover los libros de un sitio a otro (unas 170 según ésta infografía) – distribuidoras. También mueven mucho dinero, claro. Para contar con los servicios de una empresa distribuidora una tiene que estar dispuesta a destinar un buen porcentaje de las ganancias a tal fin. Así que para ediciones pequeñitas como la nuestra resulta casi impensable contar con un distribuidor y al mismo tiempo aspirar a cubrir los gastos de la edición.
 
Pero no pasa nada. ¡Somos jóvenes y fuertes! Decidimos hacernos nosotros mismos la distribución. Durante unas semanas nos convertimos en caracolillos, siempre con una caja a cuestas, nuestros bichos cargados en la espalda, y nos dedicamos a llevar los libros a las librerías.
 
Algunas observaciones sobre la auto-distribución, basadas en la propia experiencia:
  • Es muy aconsejable hablar con las librerías antes de llevarles los libros. No todas las librerías aceptan libros sin distribuidora, y no todas se interesan por según qué tipo de libros. Dejarlos apalabrados de antemano garantiza que el día que vayas cargada a dejarlos te van a recibir con una sonrisa.
  • Es preferible hacer dos viajes con 20 libros a cuestas, que uno con 40. Aunque sea “aquí al lado”.
  • Cuando se acerque la temporada de distribución, hay que proteger al máximo la salud de tu editor. Nosotras no lo hicimos, se nos rompió el tobillo, y tuvo que abandonar las tareas distribuidoras. La consecuencia lógica fue que para los demás aumentó la cantidad de libros a repartir… y encima no podíamos criticarle.
  • Siempre, siempre, siempre, llevar un albarán con la entrega. Es muy fácil traspapelar libros, olvidarse de cuantos se han dejado en cada sitio… es fundamental llevar el control.
  • Auto distribuirse es duro, pero mola. La gente de letras suele ser amable, y los libreros no son distintos. Fue muy reconfortante y halagador ver que gente experta recibía El Bicho con los brazos abiertos y nos comentaba lo bonito que ha quedado y lo interesante que es. Podéis ver quiénes son los libreros simpáticos que nos acogen en la sección “Encuéntralo en…”
 
A nivel emocional, empezar a distribuir tu obra supone una despedida. El Bicho empezó una historia que ya no es la nuestra. ¿Quién sabe a qué manos llegará? ¿Lo comprarán, o pasará desapercibido? ¿Será releído y sobeteado, o acabará triste en un rincón oscuro?
 
Desde el momento en que los libros abandonaron sus cajas, no hemos hecho otra cosa que desearles suerte. Puede que algunos, los menos afortunados, vuelvan a nosotras en busca de una segunda oportunidad. Otros han viajado ya a León, Madrid, Mallorca, Murcia, el País Vasco e incluso Londres. ¿Quién sabe a qué otros rincones del mundo llegará? Ésta parte de la historia ya no depende de nosotras…
El Bicho la prueba

Cuando todo empieza a ser real

El Bicho la prueba
… Y pasado el estrés, viene la larga espera.
 
A veces, cuando una pasa mucho tiempo trabajando en un proyecto, el objetivo final pasa a un segundo plano, parece que pierde importancia. Mandamos El Bicho a imprenta (¡por fin!) y durante unos días pareció que el trabajo ya estaba hecho. Habíamos terminado. Entramos en un estado de standby: sabíamos que estábamos en el ojo del huracán y que pronto llegaría otra ráfaga, pero ésta parecía todavía muy lejana.
 
Lo bueno de este estado de espera sin desespero es que los resultados llegan por sorpresa, y te alegran la semana.
 
Un viernes por la mañana recibimos un mail de Julián: “Han llegado las pruebas de impresión. ¿Queréis verlas?”
 
Si sacar un libro es como pasar un embarazo, las pruebas de impresión vienen a ser así como una ecografía en alta definición. Por nada del mundo te perderías ese momento y anulas todo para acudir a la cita. Esa misma tarde fuimos todos al despacho de Julián.
 
Y ahí nos quedamos todos sin palabras, como en una estampa de pesebre. Las mamás y los papás adorando al Bicho recién nacido, todavía desgarbado, sin coser y a medio hacer.
 
Imagínatelo. Llevas dos años trabajando en algo que, de alguna forma, no es real. Y de repente tienes en tus manos una prueba física de que el proyecto tira adelante. Puedes ver, tocar y oler tu trabajo y, por primera vez, te das cuenta de que está pasando de verdad.
 
Estás cumpliendo tu sueño.
IMG_4118 (1)prueba de impresión el bicho
primera portada el bicho

Fechas límite y ajustes de última hora

Empezamos a calcular fechas hacia atrás. Si queremos que el libro salga en tal fecha, significa que tenemos que mandarlo a imprenta en tal otra fecha. Total, es fácil, está todo terminado y listo. Lo tenemos todo súper atado y nada puede salir mal.
 
… ¿Seguro?
 
Y resulta que a última hora hay que hacer ajustes en la maquetación. Y hemos encontrado una falta de ortografía. Y los colores que hemos elegido son los más peligrosos para imprimir. Y no tenemos claro cómo, qué, quién y por qué se tiene que hacer cada cosa. Y no hay ni un minuto en el mundo en el que coincidamos todos para poder hacer una última puesta en común.
 
En las últimas semanas de preparación, nuestro pequeño equipo fue devorado y vapuleado por un huracán de fechas, versiones de PDFs, ajustes, horarios imposibles y noticias. A nuestra ilustradora Patricia casi le da un patatús la octava vez que tuvo que retocar el PDF final por un “detallito”, urgentemente y a altas horas de la noche.
 
¿Os acordáis de eso que contábamos de que nos gusta trabajar despacio? Ya, a nosotras también se nos olvidó por unos días.
 
El resultado: Unas canas de más y una portada completamente nueva. En este post podéis ver la portada original. ¿Os gusta? 
primera portada el bicho