Pasamos balance y nos vamos de vacaciones

 

Verano es casi casi igual que año nuevo: Época de fin de etapas, de descanso y de reencuentros. Es época de pasar balance y repasar el camino hecho.

El Bicho y sus autoras nos vamos de vacaciones. Queremos descansar y dar un poco de aire al proyecto, para que pase lo que tenga que pasar, y que ya no depende de nosotras (por ejemplo, que El Bicho se convierta en la lectura del verano, jeje!). Pero antes queremos compartir con vosotros nuestro balance de lo que ha sido este año.

Aunque esta aventura empezó hace más de dos años, puede decirse que no fue hasta el 30 de julio de 2015 que se convirtió en un proyecto “serio”. Ese día El Bicho fue dado a conocer a las autoridades pertinentes y nuestro trabajo dejó de ser el de “crear” para pasar a ser el de “buscar”.

Hemos aprendido bastantes cosas por el camino.

La primera es que el trabajo duro tiene que ir acompañado de un poco de suerte. A día de hoy, ninguna editorial a la que enviamos el Bicho nos ha contestado más que para decirnos que recibiremos una respuesta final “en un plazo de 6 meses a 300 años”. Hemos tenido una potra impresionante de cruzarnos con los chicos de Editorial Próxima en el momento oportuno.

Hemos tenido mucha suerte, sí. Y además, nunca hemos dejado de buscarla. Ésta es la segunda cosa que hemos aprendido: Hay que moverse. Una no se puede sentar sobre el camino marcado y esperar a que las cosas se cumplan. A veces funciona, caen regalos del cielo. Pero si nos hubiéramos limitado a mandar mails a las editoriales, ahora mismo estaríamos frustradas y sin libro. Muchas veces la suerte se esconde en opciones dudosas, en caminos alternativos. Una vez se ha pasado por la carretera principal, hay que andar por las secundarias a ver si es ahí donde está lo que buscas.

Y al final, lo que hemos encontrado es más de lo que teníamos planeado. Nos hemos topado con una editorial que tiene un respeto casi religioso por la obra hecha. A parte de algunos detallitos, no nos han tocado ni una coma, ni un matiz de color. El Bicho es exactamente tal y como nosotras hemos querido que sea. Además, hemos tenido la oportunidad de ver los entresijos de un proyecto editorial. Hemos participado en la toma de decisiones en temas en que normalmente las autoras no tienen ni voz ni voto: El grosor del papel, dónde poner el logo de la editorial para que quede estético, qué imprenta nos gusta más… Ésta es la tercera cosa aprendida: Cómo se publica un libro. Casi nada, ¿eh?

El hecho de participar en la edición, publicación y difusión del libro han supuesto una buena dosis de trabajo y de estrés. Ésta es la cuarta cosa que hemos aprendido: Si antes decíamos que el trabajo duro no sirve de nada sin suerte, ahora decimos que la suerte tampoco sirve de nada sin trabajo duro. Sacar un proyecto adelante es un proceso cansado y requiere mucha energía. Pero un cursillo acelerado como éste bien vale unas cuantas noches en vela, ¿no creéis?

La última cosa que hemos aprendido es un tópico (ahora es el momento en que suenan los violines), y es que todo es mejor en buena compañía. Es tremendamente difícil trabajar en equipo, y todavía más difícil encontrar gente con la que sea fácil comunicarse incluso cuando no se está de acuerdo. El núcleo duro de El Bicho (Editorial Próxima y nosotras) es un lujazo de equipo, y también ha sido un privilegio trabajar con todos los participantes y satélites . Algunos de ellos han sido cruciales en el desarrollo del libro. Hemos sacado un buen trabajo, y encima nos lo han puesto fácil. Somos conscientes de lo afortunadas que somos.

 

vacaciones el bichoComo decíamos al principio, el verano es casi casi como año nuevo. Terminamos éste con unas ganas locas de tirarnos en una tumbona, respirar hondo, y sorber de una copa con una sombrillita. Pero miramos atrás y, la verdad, quizás es la suerte del principiante, pero pensamos que esto de sacar un libro no se nos ha dado nada mal 😉

Gracias a todos por acompañarnos en este camino.

¡Nos vemos pronto con más novedades y noticias!

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